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Celebración de Día de Muertos

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  • octubre 30, 2017
Día de muertos

Cada año celebramos en México el Día de Muertos, una tradición milenaria y que incluso es catalogada como patrimonio de la humanidad pero, ¿sabes por qué se celebra?

En el Bene investigamos un poco y esto es lo que aprendimos. ¡Acompáñanos a conocer!

Los orígenes de la celebración del Día de Muertos se remontan hasta la época de los indígenas de Mesoamérica, tales como los aztecas, los mayas, los purépechas y los totonacas. Ellos hacían rituales que celebraban la vida de nuestros ancestros, ya que estos al morir, se decía que pasaban a otra vida.

En la era prehispánica era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento.

El festival que se convirtió en el Día de Muertos cayó en el noveno mes del calendario solar azteca, cerca del inicio de agosto, y era celebrado durante un mes completo. Las festividades eran presididas por la diosa “Mictecacihuatl”, conocido como la “Dama de la muerte” (actualmente corresponde con “la Catrina”). Las festividades eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos.

Cuando los conquistadores españoles llegaron a América en el siglo XV, estuvieron aterrados por las prácticas paganas de los indígenas, y en un intento de convertir a los nativos americanos al catolicismo, movieron el festival hacia fechas en el inicio de noviembre para que coincidiesen con las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas.

El Día de Todos los Santos es un día después de Halloween, donde este último fue también un ritual pagano de “Samhain”, el día céltico del banquete de los muertos. Los españoles combinaron las costumbres de Halloween con el festival similar mesoamericano, creando de este modo el Día de Muertos.

¿Cómo se celebra un Día de Muertos en México?

La creencia popular es que las almas de los seres queridos que se nos fueron regresan de ultratumba durante el Día de Muertos.
Por ello, se les recibe con una ofrenda donde se coloca su comida y bebida favorita, fruta, calaveritas de dulce y, si fuese el caso, juguetes para los niños.
Tampoco faltan las fotografías de los difuntos y las coloridas flores de cempasúchil.
Una parte muy importante de ésta tradición implica visitar los cementerios.
Ya sea durante el día o la noche, las familias acuden y colocan velas sobre las tumbas como una forma de iluminar el camino de las almas en su regreso a casa. Ah, y no se debe olvidar el camino de flores de cepasúchil, que es el que guía a los difuntos hasta sus ofrendas.
Algunas familias pernoctan en los panteones, los cuales abren las 24 horas durante esta fecha. En las veladas se suelen contratar grupos musicales que interpretan las canciones preferidas de los difuntos al pie de su sepulcro.

Datos curiosos del Día de Muertos

•Se dice que el azúcar pigmentada con colorante rojo, utilizada para recubrir una de las variedades de pan de muerto, fue idea de los colonizadores españoles para disuadir simbólicamente a los indígenas y hacerlos renunciar a los sacrificios humanos en honor a sus dioses.
•El color de la muerte en el México prehispánico era el amarillo. Por ello, la flor de cempasúchil es utilizada tradicionalmente en la ofrenda del Día de Muertos.
•En algunas regiones de Michoacán, los niños son los encargados de velar en los panteones el día primero de noviembre.
•Algunos de los sitios más atractivos para visitar durante el Día de Muertos, por el colorido y la emotividad con que llevan a cabo ésta tradición, son Janitzio, Mixquic y Xochimilco.

Pidiendo mi calaverita

Desde el 31 de octubre en la noche y hasta el 2 de noviembre, también en la noche, los niños salen disfrazados de diferentes personajes terroríficos a pedir su calaverita. En cada casa entonan una singular canción y a cambio reciben dulces, pan o frutas.
Los cánticos tienen diferentes variantes, pero uno de ellos es este:

La calavera tiene hambre, ¿no hay un pedazo de pan?
No se lo acaben todo, déjenos la mitad.
Si no nos dan, se morirán
Y en el infierno se quemarán.
Si la calavera se muere usted se la va pagar.
Solo 50 pesitos, ¡hay que barato está…!
¡Que barato está!, ¡Que barato está…!